La Compañía de Jesús reconoce la atención a las necesidades de los migrantes (incluidos los refugiados, los desplazados internos y las víctimas del tráfico de personas) entre sus preferencias apostólicas universales.

Enraíza su servicio a migrantes en el corazón de Jesús y en su Buena Noticia. Migrar es cosa de fuertes, pero pone en situación de vulnerabilidad. En la migración se revelan injusticias: fronteras que excluyen, desigualdades jurídicas, explotación económica, instrumentalización de las personas como fuerza de trabajo, segregación cultural, etc. Pero a la vez, las migraciones permiten vislumbrar una nueva sociedad: en la que se superan fronteras, católica en tanto universal, en la que se reconocen y reconcilian las diferencias, en la que toma forma una ciudadanía universal, llena de espíritu.

En España, los flujos de inmigración iniciados en la década de los 80 del siglo XX constituyen un signo de los tiempos. La Compañía de Jesús, como toda la Iglesia y toda la sociedad, se vio interpelada: a acoger a las personas inmigrantes en primer lugar, a promover su integración social en un segundo momento, a promover la integración de la sociedad en su conjunto en este momento. Fiel a su carisma propio, la Compañía ha fundado instituciones diversas, con arraigo local, para acoger, orientar, acompañar, formar inmigrantes; para convivir con inmigrantes, para abrir espacios de encuentro intercultural e interreligioso; para formar a profesionales y técnicos de las administraciones en la gestión de una nueva sociedad; para investigar y estudiar las implicaciones del fenómeno migratorio y su impacto en la sociedad; para sensibilizar a la sociedad en su conjunto; para incidir en las políticas públicas de inmigración, integración y co-desarrollo.

El  SJM-España se siente llamado a:

· Abordar el fenómeno migratorio en perspectiva larga: desde la solidaridad, la caridad política, con una perspectiva temporal de generaciones y una visión de la sociedad en su conjunto.

· Abordar el fenómeno migratorio en perspectiva trasnacional: sabiendo que las personas pertenecen a familias y comunidades que quedan entre varios países, conscientes de los intereses diversos entre países de origen y de destino

· Mantener la tensión entre el servicio, acompañamiento y defensa de las personas en situaciones de mayor vulnerabilidad, y la gestación de una ciudadanía plural y comprometida.

· Cuidar un estilo propio, desde instituciones jesuitas, y una cultura de misión compartida con otros y trabajo en red.

Desarrolla procesos que transitan entre la acción, la reflexión-investigación y la incidencia pública. Procesos integrales:

· Que parten de la acción: servicio, acompañamiento, formación, convivencia

· Que reflexionan a partir de la acción, según las reglas del discernimiento espiritual

· Que incorporan estudios académicos e investigaciones específicas:

» Generando reflexiones globales y de síntesis.

» Profundizando en el “conocimiento interno”.

» Iluminando la reflexión desde la fe

» Difundiendo y comunicando el conocimiento.

· Que tratan de convertir corazones y conciencias, que tratan de abrir los ojos a las cosas viejas que cambiar y a lo nuevo que acoger.

· Que proponen estrategias, y establecen interlocuciones en el ámbito público.

Las entidades que pertenecen al SJM-España reconocen algunos campos prioritarios para su acción común:

· Las fronteras exteriores, y en especial la frontera sur: atentos a las condiciones de vida que padecen los migrantes en tránsito a través de África y a las políticas europeas que externalizan los controles fronterizos.

· Las fronteras interiores:

» Invisibles, selectivas, injustas; levantadas por miedos, legitimadas por discursos, consagradas legalmente y cristalizadas en prácticas administrativas y sociales.

» Que llevan a la destitución de derechos sufrida por tantas personas migrantes: impedidas del disfrute de una situación administrativa regular, privadas del acceso a derechos básicos, empujadas a la indigencia.

» Que expulsan a personas extranjeras, desarraigando a muchas de ellas, privando de libertad a algunas.

La integración de la sociedad en su conjunto, promoviendo el mayor ejercicio posible de la ciudadanía, fomentando el encuentro intercultural e interreligioso.