La reforma del SECA: ¿Matar el asilo a base de recortes?

Las propuestas de la reforma del Sistema Europeo Común de Asilo (SECA) vendrían a ser lo mismo que matar progresivamente el asilo en Europa a base de mil recortes, como concluye el documento de trabajo publicado por el Jesuit Refugee Service (JRS) Europa el pasado 30 de enero.

"Nos preocupa mucho que, de salir adelante estas propuestas, darán el peor golpe a las personas más vulnerables. El apoyo que se ofrece a niños y niñas que viajan solos, mujeres en estado de gestación y familias separadas, en vez de incrementarse, se verá radicalmente reducido", declaraba el Director Regional de JRS-Europa, José Ignacio García SJ.

"Apelamos a las Instituciones Europeas para que piensen de nuevo en el impacto que tendrán estas propuestas, y que se esfuercen en mejorar la solidaridad con las personas refugiadas en Europa", concluía.

El JRS-Europa ha desarrollado este Documento de Trabajo 6 con recomendaciones detalladas, que se agrupan en cuatro áreas principales:

  1. Basta de externalizar las responsabilidades en materia de protección.
  2. Comprometerse a una solidaridad mayor con las personas refugiadas y entre Estados Miembros.
  3. Priorizar la inclusión social y la integración de personas migrantes forzosas en las sociedades europeas.
  4. Abstenerse del recurso desproporcionado y excesivo de la detención.

El cuerpo del documento presenta un detallado análisis político de las propuestas y resalta las siguientes preocupaciones clave.

Abrir la puerta de la hospitalidad pero con el cerrojo de seguridad echado: de seguir la estela del autodenominado exitoso pacto UE-Turquía, en vez de crear más corredores de seguridad (por ejemplo, con visados humanitarios, liberalización de la reagrupación familiar, etc.) que complementen al actual SECA, se han introducido políticas aún más restrictivas para acceder al territorio de la UE. Serán más aún las personas migrantes forzosas que morirán en el Mediterráneo y en viajes peligrosos en sus intentos de alcanzar la seguridad.

Quienes se llevan el peor golpe serán los niños que viajan solos: si las propuestas son aprobadas, estos menores correrán un mayor riesgo de ser detenidos, de ser trasladados forzosamente en aplicación del sistema de Dublín o de verse forzados a estampar sus huellas dactilares bajo el sistema de EURODAC, puesto que rebaja la edad mínima de 14 a 6 años.

Se mantendrán a las familias separadas: el derecho a la vida familiar consagrado en la Carta de Derechos de la UE y en la Declaración Europea de Derechos Humanos quedará minado. Las revisiones imperativas de su estatuto hacen peligrar las oportunidades de educación y empleo, obstaculizando la capacidad de las familias para mantener su dignidad y procurar un entorno sano y seguro a sus hijos. Los riesgos de exclusión social aumentarán. El uso de criterios obligatorios de admisibilidad bajo el sistema de Dublín impedirá en muchos casos la reagrupación de las personas solicitantes de asilo con sus familiares que ya residen en otros Estados Miembros.

El número de obstáculos que tiene que salvar las personas solicitantes de protección se verá aumentado. Estas nuevas propuestas formalizan conceptos problemáticos como "primer país de asilo", "tercer país seguro" o "protección interna". Las personas migrantes forzosas tendrán que pasar el filtro de exámenes preliminares antes incluso de que se les permita presentar una solicitud de protección internacional.

Vamos a proteger al refugiado pero solo durante un rato. La introducción de revisiones imperativas del estatuto mina la seguridad y permanencia de dicho estatus de las personas beneficiarias de protección internacional. Este enfoque choca completamente con los niveles de desplazamiento que afronta hoy el mundo. Simplemente deja coja la capacidad de las personas refugiadas para construir con éxito nuevas vidas dentro de la UE.

Más que disminuir aumenta la detención. La legsilación crea potencialmente más circunstancias en las que se puede detener a las personas solicitantes de asilo, como al negarse al extampar sus huellas dactilares, por ejemplo. La detención puede causar daños psicológicos severos y duraderos. El JRS-Europa sigue abogando firmemente contra la extensión de su uso por parte de las autoridades de los Estados Miembros. Es necesario recurrir a alternativas a la detención para reducir el sufrimiento humano.

Como conclusión, el documento entiende que este nuevo paquete de reformas representa una armonización a la baja, y no al alza, de los estándares de protección en la UE. Como hemos podido atestiguar en 2015 y 2016, las medidas restrictivas suponen un fracaso tanto para las personas migrantes como para la solidaridad de todos los Estados Miembros. Otra carrera cuesta abajo sería muy peligrosa en todos los sentidos.

Puedes consultar el documento de trabajo de JRS-Europa completo en inglés aquí.